Desde el punto de vista puramente biológico podemos afirmar que alguna vez el temor tuvo un efecto “benefico” o “positivo”, al hombre primitivo en los tiempos de las cavernas le permitía reconocer y actuar ante un peligro, entonces se producía una descarga de hormonas de supervivencia, los médicos la llaman descarga adrenergica, que le permitía tener más fuerza para correr y huir del peligro o para pelear y enfrentarse a él. Pensamos que en ese momento fue bueno, pero ahora no; los tiempos cambiaron y ya no nos andamos topando con leones en todas las esquinas, aunque la sociedad nos quiera hacer creer que si, mostrando en los noticieros solo las malas noticias por que de esa manera venden más.
La realidad es distinta, si nos ponemos muy juiciosos a ver los índices de muertes violentas y la expectativa de vida (años que vive en promedio el ser humano) en los último siglos, veremos que cada vez vivimos más y cada vez nos matamos menos, sin embargo tenemos una percepción bien distinta, todo el mundo tiene miedo a todo, y parece heredarse, el miedo genera desconfianza y la desconfianza genera insolidaridad y a sus vez egoísmo y con todo esto entonces vamos a ver eso a lo que tanto le tememos. Va a ser resultado de nosotros mismo, lo habremos creado.
Cuando tenemos temor, actuamos con mayor probabilidad de error, es como esperar el fracaso, jugar a hacer mal las cosas o a que estas salgan siempre mal, pero nuestros resultados son fruto de nuestras acciones, y si actuamos con miedo, sin creer en nosotros ni en los demás, casi siempre terminaremos avocados al fracaso, después nos diremos con ese aire de adivinos, “ yo lo sabía”; pues claro que será así, era lo que estábamos esperando!.
La otra vía es creer, tener Fe en la fuerza del universo, en Dios y también en nosotros, que podemos atraer a nuestras vidas la felicidad, el Amor y la paz. El buen maestro Jesús dijo “yo soy el camino, la verdad y la vida”, Jesús es Amor y Humildad, entonces tenemos: “El Amor y la Humildad son el Camino la verdad y la Vida” y solo amando y siendo humildes nos convertimos en seres totalmente felices, y también empezamos a sanar físicamente.
La Fe y el temor son contrarios, no puede haber Fe si hay temor y desde luego tampoco temor si hay Fe, entonces la vía para vencer el miedo es enfrentarse a él, primero descubrirlo, desnudarlo, saber a que se tiene miedo, al fracaso, al éxito, a la oscuridad, al mal, a alguien, etc.. cuando se identifica y se expone a la luz ya empieza a desaparecer; ahora hay que despedirlo para siempre, Una buena forma es en oración o en meditación se le hace una despedida, te vez a ti mismo en un bosque de pinos, en un camino que al final se divide en dos y observas como sale de ti tu propia imagen, como una replica, que es el temor que hay en ti, (llámalo nombre temor, por ejemplo: si te llamas María entonces sale de ti María temor, o si te llamas Pedro sale de ti Pedro temor) le das un abrazo en ese camino de pinos y le dices nombre temor, gracias por que me has acompañado mucho tiempo, pero ya aprendí lo que querías enseñarme, por eso te despido para siempre; en ese momento observas como se va por el camino de la izquierda y tu sigues por la derecha, el se va hacia una luz naranja y tu sigues hacia una luz azul, esta meditación puedes repetirla por nueve noches y también puedes usar una vela naranja encendida, que indica la transformación que estas viviendo y la despedida que le haces a ese morador que habitaba en ti.
Luz Azul en sus vidas.
Felicidades!
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2 comentarios:
Si, uno no es uno. Uno tiene un millon de personajes dentro de si que salen a lo largo de la vida y es clave descubrirlos a tiempo
Estimada doctora, muy interezante su blog, felicitaciones. La presente para comentarle lo siguiente: Como homeopata me he visto interezado en la investigacion del herpes genital el cual tengo un producto (homeopatico) con un alto grado de efectividad para tal enfermedad, me gustaria poder enseñarle y comentarle experiencias del tratamiento. German, cel. 315.5640376 Bogota. Mail: sanamentte@gmail.com
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